Roma: la ciudad eterna

Roma. La Ciudad Eterna. Nace como una ciudad-estado como tantas las había, pero aprovecha al máximo todas sus ventajas. Las geográficas, las políticas, las sociales, las militares y las económicas y así el Imperio Romano va creciendo y creciendo difundiendo la cultura latina, la helenística y la griega, aportando las bases para la Civilización Occidental. De la Roma clásica a la Roma Contemporánea. Roma sigue siendo una de las grandes urbes más conocidas (o al menos “más atrayentes” del mundo) y sin duda uno de las ciudades más visitadas (solamente hace falta ir a dar una vuelta cualquier día de la semana para darse cuenta). Del mundo.

La Ciudad Eterna para Escribiendo el Horizonte

Pero no quiero quedarme en datos sencillos. Quiero hablar de sensaciones. He estado dos veces en mi vida en Roma y en ambas me ha pasado lo mismo. Es una ciudad cosmopolita. Enorme. Mágica. En algunos casos incluso llega a saturar tanta belleza. Tantos monumentos y maravillas clásicas juntas. ¿Y la Fontana? Parece que no vaya a caber en ese espacio. Pero ahí está. Brillante, imponente.  Parece saludar a los millones de turistas que día tras día realizan el mismo baile para sacarse selfies o fotos con ella. ¿Y el Coliseo? Con su calor abrasador en verano y su aire melancólico en invierno, cuando lo sobrevuelan los pájaros, creando un aura de misterio y tradición que, si no fuera porque estás rodeado de otros tres millones de turistas, te pondría los pelos de punta.

Aquí vas a poder leer algún mágico relato ambientado en la ciudad eterna. Te recomiendo que no te lo pierdas.

Escribamos el horizonte en...
Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest